¿Es posible la reducción de las elevadas multas en la Nueva Ley de Inmigración Brasileña?

      La nueva ley del inmigrante que entró en vigor en 2017 trae en sí una aproximación más humana entre el estado brasileño y el inmigrante, a diferencia del Estatuto del Extranjero, creado en 1980 durante la dictadura militar, ya no se considera más el inmigrante como una amenaza a la seguridad nacional.

      Es, así, un gran avance en la política de inmigración del gobierno brasileño, habiendo sido pautado en los derechos humanos universales, previendo la observancia de la universalidad, indivisibilidad e interdependencia de los derechos humanos; el repudio y la prevención de la xenofobia, el racismo y cualquier forma de discriminación; la no criminalización de la migración; la no discriminación por razón de los criterios o de los procedimientos por los cuales la persona fue admitida en territorio nacional; la promoción de la entrada regular y la regularización documental; la acogida humanitaria; la garantía del derecho a la reunión familiar; la igualdad de trato y de oportunidad al migrante ya sus familiares; la inclusión social, laboral y productiva del migrante por medio de políticas públicas entre tantos otros derechos.

    Sin embargo, de todos los cambios el que más ha causado debate es uno para peor: las nuevas penalidades establecidas, consideradas más severas que la legislación anterior. De hecho, el valor de la multa anteriormente era de R$ 8,27 (ocho reales y veintisiete centavos) por día de permanencia irregular hasta un límite de R$ 827,00 (ochocientos veintitrés reales). La nueva legislación prevé multa a partir de R$ 100,00 (cien reales) por día de permanencia irregular – pudiendo llegar hasta R$ 10.000,00 (diez mil reales), una reforma significativa en los valores de las penalidades.

  Sin embargo, en estudio a referida ley, se percibe un enorme espacio para contestación. De acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999, Como está asegurada, en la propia ley de la Migración, los principios del contradictorio y de la amplia defensa, (siendo tal derecho garantizado también en nuestra Constitución Federal) se abre espacio para que el penalizado contesta legalmente ante la Policía Federal el valor de penalidades.

  En efecto, ya hay varios casos de procedimientos administrativos que contestan el valor de la multa aplicada. Es evidente que, tal cual existe un significativo número de casos de éxito con relación a la solicitud de revalorización del valor de la pena, existen también casos de fracaso. La situación queda a criterio de la administración por juzgar cada caso que va a analizar los criterios aventados, la situación financiera y social, y decidir, en cierto modo en su subjetivismo, si es válido o no.

En algunos casos, se ha constatado además que hubo CÁLCULO INCORRECTO DE LOS DÍAS Y POR CONSECUENCIA FUE COBRADO VALOR MAYOR de multa por la Policía Federal. 

Atencíon: Para apelar el valor de la multa es necesario observar el plazo estipulado en la propia multa, generalmente de 10 días.

La oficina Botinha & Cabral actúa en el mercado desde 1999 representando al migrante en toda suerte de servicios. Estamos trabajando también en el auxilio del migrante multado por la Policía Federal que busca disminuir o anular el valor de la multa.Se debe resaltar, una vez más, que hay que analizar caso a caso, en especial la situación socioeconómica del migrante. Si necesita alguna ayuda en ese sentido, o en materia migratoria, entre en contacto, tendremos el mayor placer en ayudarle.

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